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Mangas
Mangas para filtros
Diseñamos y fabricamos mangas filtrantes para entornos industriales exigentes. Adaptamos cada manga al tipo de polvo, temperatura y sistema de limpieza de tu planta, usando tejidos técnicos de alta calidad que aseguran una captura eficiente de partículas, larga durabilidad y cumplimiento de las normativas vigentes.
• Tejidos aptos para entornos demandantes
• Tratamientos específicos (antiestático, hidrofóbico, etc.)
• Modelos compatibles
• Fabricación a medida según dimensiones y fijaciones
Seleccionamos materiales técnicos en función del tipo de polvo, la temperatura de operación y las condiciones del proceso. Disponemos de una amplia variedad de tejidos filtrantes como poliéster, polipropileno, meta-aramida, fibra de vidrio, PTFE o polifenileno de sulfuro, entre otros. Esta diversidad nos permite fabricar mangas filtrantes adaptadas a cada instalación.
En Eolter diseñamos mangas que aseguran una filtración eficaz y estable a largo plazo. Fabricadas con precisión para resistir ciclos de limpieza intensivos y condiciones variables, nuestras mangas minimizan el desgaste, alargan los intervalos de mantenimiento y optimizan el rendimiento de todo el sistema para evitar paradas imprevistas.
Los materiales más comunes incluyen poliéster, polipropileno, meta-aramida, fibra de vidrio, PTFE y PPS, entre otros. La elección depende de factores como la temperatura del gas, la naturaleza del polvo, la humedad, el nivel de abrasión y los requisitos normativos. En Eolter te ayudamos a seleccionar el material óptimo en función de tus necesidades.
Las mangas pueden incorporar tratamientos como acabados antiadherentes (PTFE o silicona), antiestáticos, retardantes de llama o repelentes de agua y aceite. Estos tratamientos mejoran la descarga del polvo, reducen la saturación y alargan la vida útil, especialmente en entornos con alta humedad, polvo pegajoso o riesgo de explosión por acumulación de carga electrostática.
La frecuencia depende del tipo de proceso, las condiciones de operación y el mantenimiento aplicado. En condiciones normales, la vida útil puede alargarse entre 1 y 2 años. Un aumento en la pérdida de carga, la caída del caudal o la presencia de emisiones son señales claras de que es hora de sustituirlas.