La industria del cemento produce grandes volúmenes de polvo a lo largo de todo el proceso. Por ello, en Eolter desarrollamos sistemas de filtración robustos y de alto rendimiento, preparados para soportar temperaturas elevadas y altas cargas de partículas, asegurando un control eficaz de emisiones, la protección de operarios y equipos, y el cumplimiento de la normativa ambiental.
Diseñamos nuestros sistemas de filtración adaptados a las características del polvo, los volúmenes de aire y las condiciones térmicas propias del sector cementero. Este proceso de fabricación propia nos permite adaptarnos a las necesidades específicas de cada planta.
Creamos sistemas de filtración específicos para proteger equipos clave en la industria cementera, horno, molinos, silos y parque de arcilla. Nuestras soluciones reducen el desgaste mecánico causado por el polvo, garantizando un funcionamiento ininterrumpido y un fácil mantenimiento.
Diseñamos cada modelo para ajustarse a parámetros clave como el tipo de polvo, la temperatura de trabajo, la humedad o la carga de partículas, lo que nos permite garantizar eficiencia y durabilidad en nuestros equipos
Fuente de emisión
Rango típico de tamaño de partícula (µm)
Características principales
Trituración primaria (cantera)
50 – 500 µm
Partículas gruesas, alta fracción de >100 µm, sedimentan rápido.
Molienda de crudo
10 – 100 µm
Mezcla de fracciones finas y medias, presencia de sílice y carbonatos.
Precalcinador / horno rotatorio
1 – 50 µm
Polvo muy fino, alta proporción respirable (<10 µm).
Enfriador de clínker
5 – 200 µm
Partículas de clinker quebrado y polvo arrastrado por aire.
Molienda de cemento (molinos de bolas/rodillos)
1 – 30 µm
Polvo muy fino, alta proporción de partículas submicrónicas (<2,5 µm).
Transporte y almacenamiento (bandas, silos)
10 – 100 µm
Polvo heterogéneo, depende de las condiciones de manipulación.
Ensacado y despacho
2 – 50 µm
Partículas finas, alto contenido de fracción respirable.
Los filtros de mangas capturan el polvo y las partículas sólidas generadas durante el proceso de producción de cemento, mejorando la calidad del aire y protegiendo tanto a los trabajadores como a los equipos. Además, son esenciales para controlar las emisiones y cumplir con la normativa ambiental.
Las mangas filtrantes para cemento están fabricadas con tejidos técnicos resistentes a altas temperaturas, abrasión y agentes químicos presentes en el polvo cementero. Materiales como fibras de aramida, PTFE o poliéster tratado son los más comunes.
La vida útil de las mangas filtrantes varía según las condiciones operativas, pero generalmente se recomienda su revisión y posible sustitución cada años, dependiendo del desgaste por abrasión y la acumulación de partículas.
El mantenimiento consiste en la limpieza periódica mediante pulsos de aire comprimido, inspección visual para detectar desgaste o roturas, y la sustitución de componentes dañados para asegurar un rendimiento continuo y eficiente.
Deben cumplir con las regulaciones ambientales locales e internacionales sobre emisiones industriales, como la Directiva Europea de Emisiones Industriales (IED) y estándares nacionales que regulan los límites de partículas en el aire para proteger la salud y el medio ambiente.