La fabricación de fertilizantes demanda un control estricto del polvo para proteger tanto al personal como a los equipos. En Eolter diseñamos sistemas de filtración robustos y resistentes a ambientes corrosivos, que aseguran una captura eficiente de partículas y el cumplimiento de las normativas ambientales más exigentes.
Nuestros sistemas de filtración están diseñados para responder a las particularidades del polvo, los caudales de aire y las condiciones químicas propias del sector fertilizante. Así, optimizamos la eficiencia del filtrado incluso en instalaciones con demandas operativas intensas.
Desarrollamos sistemas de filtración diseñados para proteger equipos críticos en la industria de fertilizantes, como compresores, ventiladores y sistemas neumáticos. Nuestras soluciones minimizan el desgaste mecánico provocado por el polvo, asegurando una operación continua y eficiente para tu actividad.
Diseñamos cada modelo para ajustarse a parámetros clave como el tipo de polvo, la temperatura de trabajo, la humedad o la carga de partículas, lo que nos permite garantizar eficiencia y durabilidad en nuestros equipos
Fuente de emisión
Rango típico de tamaño de partícula (µm)
Características principales
Recepción y trituración de materias primas
20 – 500 µm
Polvo grueso con fracción significativa >100 µm; partículas duras y abrasivas (rocas fosfóricas, urea, nitratos, sulfatos).
Secadores y granuladores
1 – 100 µm
Polvo fino, mezcla de sales higroscópicas (urea, nitratos, sulfatos); tendencia a aglomerarse con la humedad.
Enfriadores
5 – 150 µm
Partículas de producto quebrado, alta abrasividad, riesgo de incrustaciones.
Tamizado y recirculación de finos
10 – 200 µm
Polvo heterogéneo; fracción respirable significativa (<10 µm).
Transporte y almacenamiento (silos, cintas, tolvas)
20 – 200 µm
Polvo higroscópico, riesgo de apelmazamiento; puede contener cloruros y sulfatos corrosivos.
Ensacado y carga a granel
2 – 50 µm
Partículas finas y corrosivas; alta proporción de fracción respirable; riesgo de contaminación ambiental.
Los filtros de mangas capturan el polvo generado en las distintas etapas del proceso de producción al hacer pasar el aire contaminado a través de bolsas filtrantes. Las partículas sólidas quedan retenidas en la superficie del tejido, mientras que el aire limpio se libera.
Pueden retener partículas finas y gruesas, incluyendo polvo mineral, compuestos químicos y partículas corrosivas típicas de la fabricación de fertilizantes.
Se emplean en etapas donde se generan emisiones de polvo, como la trituración, mezcla, secado, y envasado, así como en procesos de manipulación de materias primas y productos finales. Para cada cliente evaluamos las fases del proceso que lo requieren.
Sí, los filtros de mangas permiten recuperar polvo valioso que puede reincorporarse al proceso, minimizando pérdidas y optimizando la eficiencia productiva y costes.
La vida útil varía según el material filtrante y las condiciones de operación, pero generalmente los filtros están diseñados para ofrecer un rendimiento duradero y fiable durante varios años con un mantenimiento adecuado y periódico.
Las emisiones de polvo en fertilizantes están reguladas por normativas como la Directiva de Emisiones Industriales (IED) de la UE y estándares EPA, que limitan PM10, PM2.5 y compuestos específicos. Los filtros deben asegurar el cumplimiento estricto para proteger la salud y el medio ambiente.